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Recaudando Astronómicas Cantidades de Dinero a Cualquier Costo

Actualizado: 24 de ago de 2018

Por: Luis Londoño, CEO Manticora Capital y escrito por Juliana Londoño Noreña


La comunidad blockchain está desarrollándose rápidamente. Desde el lanzamiento de Bitcoin en el 2009 el número de criptomonedas y sus usos han subido en miles. Uno de ellos es el Initial Coin Offering (ICO), este ha crecido en una forma exponencial como método de recaudación de recursos. Un ICO se asemeja a un Initial Public Offering (IPO), donde acciones de diferentes proyectos tales como Snapchat, Google o Yahoo son vendidas a inversionistas. Sin embargo, los IPO toman mucho tiempo en materializarse por la cantidad de trámites que requieren y obstáculos que presentan para personas comunes. Por el contrario, un ICO permite ser más versátil al admitir inversiones de poco capital y posibilitar su ejecución desde la comodidad del hogar. Asimismo, genera una gran ventaja para la empresa al ofrecer diferentes posibilidades de inversión sin tener que vender participación de ella o adquirir nuevos socios.


La recaudación de un ICO tiene varias etapas: la etapa semilla, la venta privada, la pre venta y la venta al público. La compañía determina una cantidad de porcentaje a vender en cada una de ellas. En el 2016 y a principios del 2017 este método era un éxito total con compañías recolectando de 5 a 30 millones de dólares. Sin embargo, ¿qué pasó a finales del 2017? La burocracia y los inversionistas imprudentes llegaron. Aparecieron diferentes etapas con ventajas particulares y cantidades ridículas de capitalización de mercado, sobrepasando los mil millones de dólares. Muchas compañías están sobre vendiendo el proyecto en las primeras etapas, limitando el espacio disponible para el público en los estadios finales. El financiamiento de los ICOs está evolucionando, antes contaba con eventos múltiples, donde las partes privadas y públicas podían participar, y ahora se da una serie de rondas solo para inversores acreditados (Loizos, 2018). Además algunos de estos proyectos ni siquiera cuentan con MVP (Minimum Value Product) o solo usan un informe técnico. Estaremos discutiendo las consecuencias de estas situaciones.


Hay varios efectos negativos de este fenómeno. Primero, los fondos de capitales de riesgo, que están llenando más de la mitad de los espacios asignados por las compañías, no son básicamente “instituciones de dinero inteligente”. A veces el valor creado en las primeras etapas es construido solamente basado en especulación con falta de análisis y concentrándose en tomar ventaja de los descuentos que se dan al entrar primero que otros. Algunas personas que manejan estos fondos y que están invirtiendo en estas etapas, no les importa lo suficiente el proyecto. Muchos de ellos solo escucharon de sus amigos de golf que alguien conocido estaba haciendo mucho dinero con las criptomonedas, por lo que decidieron lanzar un fondo de capitales de riesgo e invierten solo en los proyectos con los HYPES más altos. Todos estos elementos en conjunto han resultado en bajos rendimientos y en culpabilización al mercado.


Segundo, se encuentra el tema sobre la relación del acercamiento al público con el éxito a largo plazo del proyecto. La mayoría de personas pensaría que vender un ICO en las primeras dos etapas puede representar un éxito total, no obstante, si no hay espacio disponible para el público, ¿cómo evolucionará el token de la compañía en una criptomoneda valiosa? Hay un factor muy importante para la prosperidad del proyecto y este es el compromiso con la comunidad. Es por esto que la venta pública es la que tiene más promoción por estar direccionada a las masas, quienes están llamadas a comprometerse con los ciclos de demanda y oferta del token. No tener está etapa final hará que el proyecto se quede en los ojos de los inversionistas acreditados, alejando la oportunidad del público de enamorarse de este.


Asimismo hay un problema en cómo se apunta a las ventas públicas. Los inversionistas son los que vienen y construyen el valor de los tokens de la mano del proyecto. Cuando el público puede invertir con su propio dinero estarán más inclinados a usar la criptomoneda adquirida. Lastimosamente, los ICOs están generando lo contrario al hacer grandes AirDrops (regalando tokens), lo que solo resulta en audiencia falsa llena de robots o personas que solo quieren ganar unos cuantos dólares y olvidarse del proyecto.


Con una visión más profunda, los ICOs que estaban supuestamente diseñados para eliminar los procesos burocráticos están creando nuevos. Los grandes fondos de inversión son los que están usando el mayor porcentaje de las asignaciones, eventualmente dados por contactos y alianzas. Esta situación puede ser preocupante, la tecnología blockchain que empezó como una plataforma descentralizada sin barreras para el público se está tornando en algo diferente. La comunidad se deja por fuera de proyectos que solo quieren recaudar cantidades astronómicas de recursos a cualquier precio. La ideología ciberpunk se está perdiendo tras una máscara totalitaria. Bitcoin nació en un ambiente donde toda la comunidad podía participar, panorama contrario al vivido actualmente en los ICOS.


En nuestra opinión el problema no son los fondos de capital de riesgo o las compañías, la manera para contrarrestar este escenario es el lanzamiento de nuevos proyectos que cuenten con una estándar de responsabilidad social en sus ideales de negocio. Esto podría lograrse usando plataformas y sus piscinas abiertas (BankToTheFuture, Kepler Collective) para recaudar inversiones usando KYC y AML con asignaciones limitadas que incluyan la mayor cantidad de personas posible. Así, la inclusión y compromiso con la comunidad estarían protegidas a la par con el funcionamiento a largo plazo de la compañía. Las compañías no pueden olvidar que son las personas quienes moverán los tokens, son ellas quienes usan los productos del proyecto.


Por otro lado, los fondos de capital de riesgo tienen también responsabilidad con el éxito de los ICOs. Muchos de ellos en el lanzamiento público venden inmediatamente para obtener rentabilidad instantánea, otros que obtienen cupos de inversión con restricciones de permanencia mínima venden sus montos a terceros de forma clandestina. Un fondo comprometido debe solicitar la información completa del proyecto, su equipo, su modelo económico, sus redes sociales, su GitHub, entre otro y especialmente ofrecer recursos de valor como: mercadeo, exposición y consecución de socios estratégicos. Si continuamos por el mismo camino el escenario estará compuesto de proyectos recaudando altas inversiones de instituciones poderosas, lo que solo resulta en ser olvidados en su lanzamiento al público por falta de confianza y compromiso social.


Manticora Capital es una compañía de Medellín, Colombia. Nosotros trabajamos como asesores financieros en proyectos soportados en tecnología blockchain y comercializamos criptomonedas. Ofrecemos exposición a las ICOs en la cripto comunidad latina. Apoyamos los proyectos en nuestras conferencias y ayudamos a conseguir fondos internacionalmente.


Trabajos citados

Loizos, C. (31 de 1 de 2018). ICO "rounds" are coming. Obtenido de Tech Crunch: https://techcrunch.com/2018/01/31/ico-rounds-are-coming/

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© 2018 por Manticora Capital

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